China apaga los móviles para frenar la miopía

  20 Febrero 2019    Leído: 630
China apaga los móviles para frenar la miopía

Los colegios de Zhejiang planean limitar su uso para estudiar y hacer tareas, con el fin de reducir los altos índices de este mal, que afecta al 80 por ciento de los universitarios

De niños, las madres solían advertirnos de que íbamos a quedarnos ciegos de tanto leer por la noche. Aunque no ciegos, muchos hemos acabado pagando con una miopía de caballo el buen hábito de la lectura. Lejos de mejorar, parece que el problema ha ido a peor para las nuevas generaciones, enganchadas a unos teléfonos móviles cuyas pantallas son mucho más dañinas para los ojos que los libros.

En China, la miopía está tan extendida entre los jóvenes que los colegios ya están tomando medidas. Con unos índices que llegan al 80 por ciento entre los universitarios, los profesores se han propuesto combatir el uso del móvil con fines lectivos para velar por la vista de sus estudiantes.

Según informa la agencia de noticias Xinhua, la provincia costera de Zhejiang planea limitar los deberes a través de aplicaciones de móviles y tabletas electrónicas. El objetivo es que no más del 30 por ciento de las tareas de Primaria y Secundaria se hagan con dichos dispositivos, cada día más usados en las escuelas. Así se pretende reducir la miopía infantil y juvenil un 0,5 por ciento anual hasta 2023, para que no afecte a más del 38 por ciento de los estudiantes de Primaria ni a más del 60 por ciento de los alumnos de instituto. En la universidad, las autoridades persiguen bajar su incidencia hasta no más del 70 por ciento.

 


Respondiendo a una propuesta de sus consejeros políticos, el Ministerio de Educación chino también va a prohibir a los profesores que manden deberes a sus alumnos a través de las aplicaciones WeChat o QQ, muy populares en este país. Vetando también esta forma de comunicación con los padres, el régimen de Pekín pretende recuperar la enseñanza a la vieja usanza: con tareas hechas a mano y tutorías cara a cara con los padres.

En principio, los niños de los dos primeros cursos no deberían hacer sus tareas con aplicaciones de dispositivos móviles. Pero no parece probable que los colegios chinos puedan desterrar los móviles y tablets de las aulas porque cada vez se utilizan más en la enseñanza. Un claro ejemplo son las aplicaciones para aprender inglés, que tienen mucho éxito en China porque permiten escuchar las palabras estudiadas tantas veces como el alumno quiera.

Bebés «entretenidos»
Aunque las cifras sobre la miopía son especialmente altas en Asia, sobre todo en Singapur con una incidencia del 80 por ciento, el problema es global. Y además empieza cada vez antes, ya que los padres suelen dejarle sus móviles a sus bebés para que así se entretengan y no armen jaleo. Cuando crecen, los niños están tan acostumbrados a los móviles que no se despegan de sus pantallas ni en el colegio. En Francia, donde el 90 por ciento de los estudiantes entre 12 y 17 años tiene móvil, el Parlamento prohibió el año pasado su uso dentro de los colegios hasta los 15 años. En lugar de con un pan bajo el brazo, parece que los niños nacen ahora con un móvil en las manos.

Abc


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