¿Qué tienen en común Oslo, Ciudad de México, Oxford, Copenhague y Madrid?

  04 Enero 2019    Leído: 722
  ¿Qué tienen en común Oslo, Ciudad de México, Oxford, Copenhague y Madrid?

La organización ecologista Greenpeace pide que se elimine el uso de coches de combustible y que sean sustituidos lo antes posible por vehículos impulsados por energía eléctrica renovable.

Respirar aire puro es un derecho del ciudadano. Cinco ciudades que a simple vista parecen diferentes tienen una cosa en común: están prohibiendo el uso de coches contaminantes.

En un intento de concienciar al ciudadano, Greenpeace ha publicado un vídeo en el que muestra los avances en materia de medio ambiente implantados en Oslo, Copenhague, Madrid, Ciudad de México y Oxford. Las medidas pasan por eliminar los carros contaminantes transformando los aparcamientos por carriles de bicicletas, reestructurar las calles para favorecer al peatón o fomentar los puntos de recarga de los vehículos eléctricos. 

"Estos son solo algunos ejemplos para mostrar que hay ciudades en el mundo que ya están tomando medidas. Las cosas están cambiando y se están moviendo, pero no son suficientes", explica a RT Raquel Montón, coordinadora de la campaña de movilidad de Greenpeace.

Montón recuerda que no hay una receta mágica para todas las ciudades del mundo, porque en cada lugar "dependiendo de sus necesidades, su cultura, su idiosincrasia, las políticas municipales que se deben emplear son distintas". 

400.000 muertes prematuras
Pero hay un hecho comprobado y es que la contaminación atmosférica causa cada año alrededor de 400.000 muertes prematuras solo en la Unión Europea, y genera cientos de miles de millones de euros en costes externos relacionados con la salud.

"Hablamos de esa barbaridad de cifras, pero además el problema afecta a la gente más vulnerable como ancianos, niños y niñas y, estos últimos, arrastran toda la vida problemas cardiovasculares, respiratorios y alergias por los efectos de las contaminación", alerta Montón.

La experta advierte que "estamos creando generaciones al amparo de una contaminación que perjudica gravemente su salud. Se trata de un problema de salud pública de primer orden".

El motor de combustión provoca una contaminación extrema en las ciudades que solo puede ser atajado, según los expertos, por un cambio en nuestro sistema de transporte que conduzca a urbes más saludables que beneficien nuestra calidad de vida.

Fin de los coches contaminantes
Para lograrlo y contribuir así al compromiso con el Acuerdo del Clima de París –en el que se pide limitar el incremento de temperatura global a 1,5 ºC– es necesario que los vehículos sean impulsados por energía eléctrica renovable. Greenpeace establece una fecha: en 2028 las ventas de automóviles de gasolina, diésel e híbridos convencionales en Europa deben finalizar.

"No se está pidiendo la abolición de la industria del automóvil, pero sí un cambio", explica Montón, quien agrega que "esta industria tiene la tecnología disponible para cambiar y lo van a hacer, pero no tan rápido como la población necesita. Lo que pasa es que quieren amortizar el parque automovilístico que tienen en stock".

La organización ecologista pide a las compañías fabricantes de automóviles invertir en nuevos modelos de vehículos eléctricos: asequibles, reducidos y con bajo consumo de energía, y que desarrollen nuevos modelos comerciales.

"Mientras esto llega tenemos que fomentar otra forma de movernos de manera inmediata", afirma Montón, que pone como ejemplo el simple hecho de caminar.

Marta Miera


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