¿Bacterias en nuestros cerebros?

  12 Diciembre 2018    Leído: 226
  ¿Bacterias en nuestros cerebros?

Los últimos descubrimientos revelan que podrían vivir bacterias en nuestros cerebros.

Se considera que los microbios que viven en nuestros intestinos influyen aún nuestros sentimientos, nuestros genes, la salud nuestra y son responsables de muchas cosas. Los científicos revelan cada día nuevas cosas sobre la dimensión y las influencias del mundo de microbios en el humano pero los últimos descubrimientos últimos son muy sorprendentes. Este mundo de bacterias puede tener una conexión distinta con el mundo de microbios cerebrales que reside en nuestra cabeza.

Si se verifica esta alegación con los estudios del futuro estos datos pueden formar un punto de cruce porque recientemente aprendemos todavía cómo influyen las bacterias en los intestinos la función cerebral y las actitudes: “Esta cosa es como una fábrica nueva molecular completamente con necesidades originales en el cerebro que es algo increíble” dice el neurólogo Ronald McGregor desde la Universidad de California.

Un equipo liderado por la experta de anatomía de nervios Rosalinda Roberts inspeccionó los especímenes cerebrales de 34 difuntos y la mitad de ellos tenían la esquizofrenia y la otra mitad no tenía: “Para detectar y descifrar la cantidad desarrollemos el análisis de sección de serie. Cada caso tenía una cantidad diferente de bacterias con formas diferentes”.

La densidad de las bacterias se cambiaron depende de la zona cerebral y hubo un buen número de microbios en la parte oscura, hipocampos y el córtex prefrontal. Las bacterias además tienen una porción importante en la forma de comunicación entre los nervios (astrocitos). Los investigadores no saben cómo entraron las bacterias en el cerebro pero según la estimación de Roberts podrían llevarse por vías de venas sanguíneas y podrían localizar en córtex prefrontal.

Si se verifica completamente esta alegación, así será un paso inmenso en la ciencia de nervios y ayudará al fortalecimiento de otros descubrimientos sobre dicha investigación.

Popular Science


Etiquetas: