Las pateras son para después del Ramadán

  29 Mayo 2018    Leído: 236
Las pateras son para después del Ramadán

Alicante se ha convertido en un destino preferente para los inmigrantes argelinos y, junto con el aumento de cayucos en el último año, hay otro aspecto que preocupa: que la mayoría son menores.

La Guardia Civil y los centros de acogida se preparan para recibirlos a partir de junio

Así es el viaje a España en patera de los niños argelinos
En los últimos años, el Ramadán está marcando la temporada de pateras. Cuando termina, las costas de la Comunidad Valenciana -especialmente las de la provincia de Alicante- se convierten en preferentes para quienes quieren alcanzar otra vida, la mayoría de ellos argelinos y la mayoría de ellos también menores de edad. Ahora que los musulmanes acaban de comenzar el recogimiento espiritual es época de calma en el mar. Dentro de un mes, la tendencia cambiará.

El buen tiempo, el fin del Ramadán y la miseria empujarán a muchos a echarse al Mediterráneo con la mirada puesta en las costas alicantinas. Pero hay algo que llama la atención y preocupa: la corta edad de los tripulantes, chicos de entre 12 y 17 años que no tienen miedo a la travesía.

Antes de Ramadán se deja todo cerrado: la fecha del viaje, el dinero que se entregará para llegar a Europa y cómo transcurrirá un viaje en el que quedan en manos de las mareas. Los meses previos son intensos pues toda la familia de los niños se pone a recaudar dinero para pagar los 500 euros que vale el viaje.

A mitad de junio, una vez clausurado el Ramadán, la actividad de las rutas clandestinas se reanudará con barcas de madera y un pequeño motor en el que los jóvenes pasan más de un día con algo de comida y agua. Los chalecos salvavidas que les ofrecen suelen ser falsos. No están homologados. Lo saben quienes reciben a los inmigrantes una vez que son interceptados. «Cogemos los chalecos, los tiramos al mar y se hunden», revelan las fuentes consultadas por este periódico.

El factor del buen tiempo asegura una navegación tranquila. El verano será muy dinámico, según vaticinan a este periódico fuentes de la Guardia Civil. Otra vez. El Instituto Armado, por una parte, y los centros de recepción de menores, por otra, ya están sobre aviso. El año pasado, fue especialmente activo. Alicante es el destino preferido puesto que es, junto a Madrid y Barcelona, la única que tiene consulado de Argelia en España.

Durante 2017 llegaron 54 pateras a la costa alicantina, mientras que en 2016 fueron 14 embarcaciones, lo que supuso un aumento del 285,7% respecto al ejercicio anterior, según los datos que maneja la Delegación del Gobierno. Todo apunta a que este año se repetirá la tendencia.

La evolución del número de inmigrantes rescatados y detenidos también se disparó y el pasado año se triplicó al pasar de 120 personas interceptadas en 2016 a 386 en 2017, según las mismas fuentes. Estos datos supusieron un incremento del 221,7% respecto a 2016.

La estadística nada tiene que ver con aquél ya lejano 7 de julio de 2012, cuando llegó la primera pateras al litoral de Alicante, un fenómeno hasta entonces básicamente asociado al Estrecho y las costas orientales andaluzas. Las autoridades competentes hablaron entonces de un hecho aislado. Es cierto que en esos años, la llegada de cayucos a la provincia fue más bien residual. Por poner un ejemplo, Alicante únicamente registró cuatro embarcaciones de este tipo en 2015 y 2016 se consideró años de récord al contar 14. En 2017 hubo 54.

ElMundo


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