Perderán los dos: el factor económico de la riña entre Madrid y Barcelona

  23 Octubre 2017    Leído: 158
Perderán los dos: el factor económico de la riña entre Madrid y Barcelona

El Gobierno de Rajoy decidió acabar con el separatismo catalán iniciando un proceso de suspensión de la autonomía catalana. Esta decisión no resulta muy razonable, teniendo en cuenta la propuesta de Puigdemont de empezar a negociar con Madrid, según opina un columnista de Sputnik.

El politólogo ruso Rostislav Íschenko observa en su artículo que las negociaciones de tal tipo pueden durar años llevando a un compromiso que suponga el aumento de la independencia financiera de la región y, al mismo tiempo, la preservación de la unidad del país.

Sin embargo, la controversia entre Madrid y Barcelona no tiene un valor solamente político, sino que resulta ser también un problema de carácter económico y financiero.
El columnista recuerda que el independentismo catalán se alimentaba por la relativa riqueza de la región en comparación con el resto del país. En este sentido, Íschenko hace una referencia a los países de la ex-URSS que, tras satisfacer su nacionalismo, "pronto se dieron cuenta de que el centro no les agobiaba sino que los sostenía".

La posición del Gobierno español ahora es mucho mejor que la del soviético, ya que los éxitos económicos de Cataluña se determinan por el hecho de que la región pertenece a la Unión Europea siendo una parte de España. Si Cataluña llega a independizarse de España, Madrid podrá obstruir su ingreso a la UE y bloquear cualquier tipo de colaboración, de acuerdo con las reglas de la Unión. En este caso, las ventajas económicas se desvanecerían muy pronto.

La industria, la agricultura y el turismo catalanes no son algo exclusivo en el mundo, según declara Íschenko. Basta un rato de incertidumbre, y los puestos de productores locales en el mercado español y europeo se verán ocupados, mientras que conquistar otros mercados mundiales sería una tarea imposible para Cataluña.

Es un desafío hasta para los Estados grandes como Rusia y China, afirma Íschenko, poniendo como ejemplo las tareas como la de sustitución de las importaciones, la diversificación del suministro de gas o la entrada en el nuevo mercado. Resultaron ser cuestiones de decenios a pesar de que Rusia es proveedor de mercancías exclusivas y China posee un enorme potencial de inversiones.

"Parece claro que sin acuerdo con Madrid, Cataluña no tiene posibilidades de seguir siendo una región desarrollada económicamente y rica. Es decir, el Gobierno español tendría una ventaja considerable al participar en las negociaciones. En cambio, Madrid va agudizando el conflicto, tratando de aplastar el independentismo catalán con los policías y las represiones políticas", comprobó el autor.

Sin embargo, "el nacionalismo aplastado nunca desaparece" y corre el peligro de convertirse en terrorismo o en un movimiento revolucionario de liberación nacional, advierte Íschenko.

En cuanto a la perspectiva económica del problema, cabe destacar que la condición incierta de la región ya provocó una fuga de capitales europeos. No obstante, lo mismo pasa en toda España, ya que la más mínima amenaza de una intervención policial o militar para aplastar los sentimientos secesionistas es perjudicial para la economía.

"Si la tendencia continúa, (…) España, cuya situación económica ya se halla en un estado no muy bueno, se hundirá en otra crisis que será política y económica al mismo tiempo", pronostica el experto.

En este caso, el grado de la actitud nacionalista aumentará, mientras que el Gobierno andará perdiendo el apoyo de la ciudadanía leal.

"¿El problema tiene alguna solución?— Sí, por muy complicada y ambigua que sea", asegura Íschenko:

Gran Bretaña permitió que se llevara a cabo el referéndum de la independencia de Escocia. Los defensores de la unidad realizaron campañas de sensibilización pública y pudieron eliminar el problema para los próximos años.
Serbia aceptó los resultados del referéndum sobre la independencia de Montenegro. El país se separó, no obstante, no se excluye una posibilidad de la recuperación de la unidad debido a las intenciones proserbias en Montenegro.

Tras dos guerras devastadoras, Rusia pudo encontrar una solución de compromiso con la élite chechena, lo que permitió estabilizar la situación en todo el Cáucaso Septentrional. El dinero gastado en la restauración de la república, por cuantioso que sea, es minúsculo en comparación con los gastos en una guerra sin sentido.

"Son ejemplos de distintos países, de distintas situaciones y distintos resultados. El único rasgo común se representa por el hecho de que una estrategia no conflictiva permitió evitar o poner fin a las pérdidas políticas y económicas y crear las condiciones para eliminar el problema de separatismo en el futuro", concluye el politólogo.

Etiquetas: #Barcelona   #Madrid