El lado oscuro de los analgésicos

16:12   05 Agosto 2017    223

El presidente de EEUU, Donald Trump, se enfrenta a las exigencias para declarar el estado de emergencia federal para abordar la epidemia de sobredosis de los opiáceos. En la actualidad, este problema se lleva tantas vidas cada tres semanas como los ataques terroristas del 11 de septiembre, compara The Guardian.

En marzo de 2017 Trump estableció por orden ejecutiva una comisión que se encarga de la llamada crisis de los opiáceos. Ahora es este cuerpo el que está instando a que el presidente tome medidas drásticas al respecto.

La comisión le envió al mandatario una carta abierta de diez páginas que enumera los resultados de varios estudios que presentan una profunda descripción de la catástrofe nacional causada por la proliferación de los opiáceos en todos los 50 estados del país.

Según el mensaje, la cantidad de prescripciones de opiáceos se ha cuadruplicado desde 1999, mientras la cantidad total de los pacientes quejándose del dolor que sufren ha permanecido más o menos estable.

El documento también indica que entre 1999 y 2015, cerca de 560.000 personas fallecieron por sobredosis de drogas. De acuerdo con la carta, 142 estadounidenses mueren cada día por esta causa. Así, las sobredosis en la actualidad matan a más gente que los accidentes de automóviles y los homicidios armados, juntos.

De esta manera, el equipo de la comisión argumenta que el estado de emergencia le podría permitir a la Administración de Trump tomar las medidas necesarias para combatir esta crisis, así como obligar al Congreso a abordar este tema lo más seriamente posible, escribe el medio.

Con el decreto del estado de emergencia, el Gobierno estadounidense podría ampliar el número de lugares de tratamiento disponibles para las personas que luchan contra la adicción.

Según la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas, en la que participaron más de 50.000 personas, 91.8 millones de adultos —o un 37.8 por ciento— usaron opiáceos prescritos en 2015.

Entre ellos, unos 11.5 millones abusaron de los analgésicos y 1.9 millones se consideraron dependientes de los opiáceos o no siguieron la receta tomándolos.

Asimismo, entre estos últimos cerca del 60% usó los analgésicos sin receta, el 22% se tomó una dosis mayor que la prescrita, alrededor del 15% los usó con más frecuencia de lo indicado y el 13% restante los usaron durante más tiempo de lo prescrito.

El alivio del dolor fue la razón más comúnmente citada para el uso indebido de los opiáceos. De esta manera, los resultados subrayan la urgente necesidad de mejores enfoques para el manejo del dolor, concluyen los autores de la Encuesta, citados por Science News.

Los autores del mensaje subrayan: "el problema de drogas no nace en las calles: nace en las farmacias y en los hospitales de todo el país".Sputnik

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